Gernika Bizkaia

Golpe de moral, Kutxabank Araski 54-60 Lointek Gernika Bizkaia

El Lointek Gernika Bizkaia remonta en el derbi vasco para imponerse al Kutxabank Araski por 54-60 en un final no apto para cardiacos. A pesar de una mala primera parte en el volvieron a aparecer los fantasmas de lejos de Maloste, las gernikarras dieron un paso adelante desde la defensa en la reanudación para lograr la primera victoria a domicilio de la temporada. Tras un aciago comienzo, los triples llegaron cuando más se necesitaban, a falta de 30 segundos, para dar moral a un equipo de la villa foral, que afronta otra semana de doble partido en la Liga Femenina Endesa.

Un espejismo (20-10)

Un derbi euskaldun siempre es intenso, eléctrico. Puro fuego. El comienzo del partido, sin embargo, fue un tanto frio. Se echaba de menos el ambiente en el graderío de Mendizorrotza por parte de ambas aficiones. Se trasladó a la cancha. Angie Bjorklund y Rosó Buch empezaron entonadas de cara al aro, asumiendo responsabilidades a la hora de crear juego. Por el lado del Kutxabank Araski quien asumía galones aprovechando su espectacular estado de forma era Laura Quevedo, autora de 9 puntos al descanso. A pesar del 2-6 inicial para las gernikarras, las locales le dieron la vuelta al luminoso con un parcial de 10-0 forzando el tiempo muerto de Mario López. El Lointek Gernika Bizkaia, para variar fuera de casa, no lograba anotar ni siquiera lanzamientos liberados. Tónica habitual de este inicio de Liga Femenina Endesa. El ritmo era lento, sin apenas contraataques, es decir, más cómodo para las gasteiztarras, que se colocaron rápidamente con una renta por encima de la decena de puntos.

En la línea (32-22)

Entre dos equipos que se conocen tan bien pocas sorpresas puede haber. Aún así ambos entrenadores alternaron defensas y presiones con el fin de ensuciar el juego ofensivo del otro equipo. Le salió mejor la jugada a las locales. Las gernikarras sin poder correr, no encontraban su juego fluido y se estancaban leyendo las defensas zonales de las de verde. El 0 de 9 en triples tampoco ayudaba. Si no son los aros de Maloste, los tiros no quieren entrar. Belén Arrojo, una vez más, fue quien sacó las castañas del fuego. La granadina dio un paso adelante ante el desacierto de sus compañeras siendo vertical a la canasta y sacando faltas para acudir a la línea del 4,60 con asiduidad. Dos canastas consecutivas de Quevedo colocaron la máxima diferencia del partido con el 30-18 obligando a Mario López a solicitar tiempo muerto. Los 22 puntos al descanso reflejaban el escaso bagaje ofensivo de las gernikarras en ataque. Muy poca anotación para un equipo que tiene tanta dinamita en su interior que le está costando sacar a relucir a domicilio.

De atrás a adelante (40-39)

El Lointek Gernika Bizkaia necesitaba reaccionar. Todo o nada. La conjura en el vestuario era clara, de atrás a adelante. Crecer desde la defensa era la idea de Mario López. Nogaye Lo entró en el quinteto en la reanudación buscando castigar el débil juego interior de un Kutxabank Araski, que había perdido a Tamara Abalde por un esguince de tobillo en la última jugada antes del descanso. Las gernikarras buscaron generar a través de situaciones de poste bajo a las locales y así lograron forzar el tiempo muerto de Made Urieta con un parcial de 0-7. Casi 4 minutos necesitaron las de verde para anotar, les salvó una imparable Laura Quevedo anotando canastas de todos los colores. Dos veces se colocaron las de la villa foral a tan solo un punto en el luminoso, pero sin terminar de adelantarse. Sería un golpe psicológico duro para un Kutxabank Araski que había manejado rentas siempre por encima de los 10 puntos. Aún así, las gasteiztarras se agarraron al derbi para irse al ultimo cuarto por delante en el marcador y todo por decidir.

Agua de mayo (54-60)

10 minutos y todo un derbi vasco. En ese instante apareció el auténtico ambiente de este tipo de partidos. Se echaba de menos. Un triple de María Asurmendi dio aire a las locales, aunque no les duró mucho la alegría. El triple, sí el triple, de Angie Bjorklund se esperaba agua de mayo, el primero del choque tras 31 minutos de derbi. Fin de la sequía. Se abrió la veda. Un tiro libre de Rosó Buch puso por delante por primera vez al Lointek Gernika Bizkaia tras el 5-6 inicial del primer periodo. Golpe de efecto. Angie, de nuevo, anotó su segundo triple de la tarde, rápidamente respondido por otro triple de la ex gernikarra Asurmendi. Faltaba lo mejor, un triple de Laura Cornelius a falta de 30 segundos fue el definitivo. La daga. Quién le hubiese dicho a la marea granate al descanso que su equipo ganaría gracias a los triples. Puro baloncesto. La propia base holandesa y Marge Roundtree se encargaron de dejar sentenciado el primer derbi de esta temporada de Liga Femenina Endesa. Alegría inmensa para las gernikarras por lograr asimismo la primera victoria lejos de Maloste. Afrontan otra semana con doble partido y las pilas llenas de moral. Esto no para.