Gernika Bizkaia

Lointek Gernika Bizkaia 61 – Valencia Basket 71, perder una batalla, no la guerra

Se trataba de no perder más que de ganar y el Lointek Gernika Bizkaia ha rozado esa línea delgada en la que el tipo de derrota te obliga a un esfuerzo sobrehumano en la casa del Valencia Basket y donde hay que arrebatarle 10 puntos o claudicar definitivamente. Las de Mario López acudirán al encuentro de vuelta de estos octavos de final de la EuroCup algo más vivas tras el triple final de Ariztimuño en el primero de los supuestos. Y no ha podido ser porque las gernikarras se desinflaron al final. Entró mejor al partido el equipo taronja, pero para mediado el primer acto las de Mario López llevaron la iniciativa y así fue hasta mediado el último cuarto. Se pudo ir más allá con el 48-41 tras el triple de Molina-Prados en la recta final del tercer período pero no hubo solución de continuidad. Adams y Tirera se aprovecharon de los descansos obligados por faltas de Dietrick y Milic, las gernikarras se quedaron sin gasolina y volteraron el marcador, se fueron 13 arriba y dio algo más de crédito para la vuelta el triple de Ariztimuño.

QUERALT CASAS, UN DOLOR DE CABEZA (16-17)

Entre dos equipos que se conocen tan bien, no hay mucha cabida para las sorpresas. A pesar de la importancia del partido y de los últimos precedentes, el duelo comenzó frío y sin ritmo. La dinámica no era del interés del Lointek Gernika Bizkaia, acostumbrado y los partidos de ida y vuelta. Las de Mario López se chocaban una y otra vez ante el cerrojo defensivo del Valencia Basket. El entrenador gernikarra se vio forzado a solicitar el tiempo muerto con el 4-10 que peligraba el partido, al final al cabo en estas eliminatorias cada detalle es importante. La única jugadora que era capaz de alterar el ritmo con 9 puntos en la primera mitad. Las locales continuaban cosechando perdidas y siendo incapaces de generar buenas opciones de tiro. Con las rotaciones desde el banquillo el movimiento de balón fue más y mejor en el bando local con una Blake Dietrick más incisiva a la canasta.

MILIC TOMA LA DELANTERA (32-29)

El Lointek Gernika Bizkaia no había conseguido surtir de balones a Nina Milic en el primer cuarto, uno de los focos de anotación más importantes de las locales. Dicho y hecho. Con la clara misión de buscar continuamente a la bosnia en el poste bajo las gernikarras se pusieron por delante en el partido por primera vez hasta forzar el tiempo muerto de Rubén Burgos. Esa línea positiva trazó un pequeño susto con la segunda falta personal de Milic que llevaba ya 10 puntos para entonces. Mario López aposto por Gigi Mazyonite con un gran rédito. La lituana logró parar las continuas acometidas de Tirera a través de una gran defensa. Ese pasito adelante atrás también fue colectivo ya que a las valencianas se les atragantaron las diferentes defensas zonales que planteó el entrenador gernikarra. Tan solo Anna Gómez lograba poner algo de lucidez en el Valencia Basket de paso apretar el luminoso con dos triples casi consecutivos.

OCASIÓN PERDIDA (52-46)

Tras el paso por los vestuarios el Lointek Gernika Bizkaia salió con la clara idea de imponer el ritmo corriendo muchos más contraataques. Lo logró en primera instancia con la verticalidad de una Blake Dietrick que asumió el control de los mandos. Rubén Burgos le vio las orejas al lobo y cambió su defensa individual a una zonal. El lobo se relamió. Triple de Juana Molina Prados para colocar la máxima diferencia del encuentro con el 48-41. Valencia Basket se encomendó a una Adams que era continuamente muy superior físicamente en ataque a sus defensoras. Parcial de 0-5 para volver a apretar el luminoso y esperar otro partido tan apretado como el de Liga. Las gernikarras habían desperdiciado la primera ocasión de romper el partido y en eliminatorias como estas al final se terminan pagando muy caras estas ventajas desaprovechadas.

SIN GASOLINA (61-71)

Ultimo periodo, marcador igualado y todo por decidir. El duelo estaba en ese momento en el que un paso en falso puede ser castigado con dureza. Rubén Burgos salió con la clara misión de surtir de balones a su juego interior ante la baja de Nogaye Lo en el bando local. Valencia Basket subió el nivel de dureza en defensa y cerró su defensa ante la falta de acierto exterior de las gernikarras, 3/20 en triples. 2-13 de parcial y tan solo Blake Dietrick fue capaz de anotar con el reloj en marcha. Por si fuese poco Milic se cargó con la cuarta falta personal y acudir a la línea de tiros libres parecía más un castigo que un regalo. Mario López trató de parar el juego con tiempo muertos, pero era imposible, se habían agotado las reservas de gasolina y las valencianas se llenaron de confianza anotando una y otra vez en la pintura de la mano de una Tirera desaparecida hasta ese momento. El triple final de Itziar Ariztimuño puso el único rayo de esperanza para el partido de vuelta y colocar la renta visitante en el filo de los famosos 10 puntos mentales. Se había perdido una batalla, pero no la guerra.

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