Gernika KESB

Faltó gasolina

El Lointek Gernika Bizkaia cae por 77 a 60 ante el Valencia Basket en la quinta jornada de la Liga Femenina Endesa. Las gernikarras vendieron muy cara su piel durante todo el encuentro no dejando a las taronjas tomar grandes ventajas en el luminoso de la Fonteta hasta los minutos finales. De hecho, fueron tres triples consecutivos de Rebecca Allen los que finalmente marcaron la diferencia. Las de Mario López se quedan con un balance de dos victorias y tres derrotas.

Altos porcentajes (25-17)

Segundo partido en menos de 48 horas con viaje desde Bolonia a Valencia incluido. Además, en la Fonteta esperaba nada más y nada menos que el campeón de la Supercopa y de la Eurocup. Tanto el Lointek Gernika Bizkaia como el Valencia Basket habían tenido partido intersemanal fuera de casa, pero en condiciones muy distintas. Las gernikarras con las bajas de Gabija Meskonyte y Angie Bjorkund y las valencianas con toda su plantilla al completo con la llegada de Rebecca Allen. Las de Mario López salieron con la clara intención de pelear por el partido, a pesar del cansancio acumulado. Rosó Buch y Marge Roundtree comandaron el ataque blanco desde la agresividad en la situaciones de uno contra uno. Esa verticalidad tan característica. Sin embargo, las de Rubén Burgos anotaban casi todo lo que lanzaban a canasta con unos porcentajes muy altos en tiros de campo. Gran parte de la culpa era de las pérdidas de las de la villa foral, desde antes del choque eran conscientes de que controlar esos balones iba a ser una de las claves. Un triple sobre la bocina de Celesta Trahan Davis puso un peligroso +8 en el marcador de la Fonteta.

Las pérdidas (41-29)

Rosó Buch fue una vez más quien se echó el equipo a la espalda para comandar un parcial de 2-8 y forzar el tiempo muerto del entrenador local. La catalana está en un momento dulce y parece que ya ha dejado atrás los problemas de tobillo que le obligaron a pasar por quirófano en verano. Al otro lado de la cancha respondió una enchufada Cristina Ouviña con 14 puntos anotados al descanso con tan solo un error en el lanzamiento. La base le tiene cogida la medida al Lointek Gernika Bizkaia, como demostró la temporada pasada en Maloste. Las perdidas seguían siendo un lastre imprtante para las gernikarras porque no permitían correr en transición y porque otorgaban lanzamientos sencillos a las taronjas. Por lo menos se medio aporvechó esa agresividad defensiva del valencia Basket para acudir con asiduidad a la línea de tiros libres en los último minutos antes del paso por los vestuarios. Medio aprovechar porque el porcentaje podría ser mejor. Dos de cuatro. En un abrir y cerrar de ojos, con nuevas pérdidas hasta 11 en la primera parte, el Valencia Basket se colocó con una ventaja máxima de 12 puntos.

Intercambio de golpes (64-52)

La reanudación iba a ser fundamental por dos aspectos. Primero, había que comprobar cómo estaba el bidón de gasolina del Lointek Gernika Bizkaia tras la paliza en la épica victoria ante la Virtus de Bolonia. Segundo, ver si el Valencia Basket le metía otra marcha más al ritmo para tratar del romper el partido. Se juntaron las dos. Las gernikarras estaban visiblemente cansadas y Rebecca Allen se encargó casi de ponerle la puntilla al encuentro. Tres triples en menos de un minuto. Espectacular. La australiana es un auténtico lujo WNBA, de las mejores tiradoras del planeta. Mario López tuvo que solicitar tiempo muerto. Más por detener el ritmo anotador de Allen que por el marcador. Funcionó, a la alero se le enfrió la muñeca. Así son las tiradoras. Su relevo lo cogió una valiente Roselis Silva con dos triples. La misma medicina. Ese intercambio de golpes no les interesaba a las de la villa foral. No era su guerra. Estaban en partido, y no era poco. Las pérdidas seguían sin permitir a las gernikarras meter el susto en el cuerpo a las taronjas. La ventaja local de mantenía por encima de la decena de puntos.

El control del rebote (77-60)

Si en algo estaba destacando el Lointek Gernika Bizkaia era en el control del rebote. Era totalmente blanco en ambos lados de la cancha. Mario López apostó por un quinteto de mucha envergadura con la presencia simultanea en la cancha de Belén Arrojo, Melisa Brcaninovic, Marge Roundtree y Paula Ginzo. El entrenador gernikarra buscaba castigar en el rebote ofensivo y poder cambiar en todos los bloqueos interiores. No terminó de cuajar y las de Rubén Burgos aprovecharon cualquier despiste para anotar canastas. Por algo no han perdido un solo partido en lo que llevamos de Liga Femenina Endesa. El miércoles vuelve la EuroCup Women a Maloste, vuelve ese ambiente especial europeo.